Deportes
Lugo escribió una carta a la albirroja.
El mandatario paraguayo escribió una carta a los muchachos de la selección de fútbol que llegaron a Sudáfrica para jugar en representación de nuestro país
El mandatario paraguayo escribió una carta a los muchachos de la selección de fútbol que llegaron a Sudáfrica para jugar en representación de nuestro país en el mundial.
En la nota, Fernando Lugo, anima a los 23 atletas paraguayos a “mojar la camiseta” y a recordar que desde aquí, toda la ciudadanía les esta apoyando. En parte de su escrito también el presidente les hace recordar las virtudes Arsenio Erico, el más grande del balompié nacional y de su compañero, el excelente jugador Salvador Cabañas quién no podrá participar por dificultades de salud. La carta expresa textualmente cuanto sigue:
Estimado Lic. Juan Ángel Napout:
Que ocasión más maravillosa esta para dirigirme a usted, como es la participación en un nuevo Mundial de Fútbol del seleccionado paraguayo y, por su intermedio, a todos los integrantes de nuestro queridísimo plantel.
Entiendo que la misión a la que están abocados nos produce una diversidad de emociones, principalmente aquella que nos llama a confrontar los desafíos con la mayor entrega posible; aquella que ustedes darán en cada segundo, minuto y en cada tiempo de la disputa.
No es mera coincidencia la sucesiva participación paraguaya en los mundiales. Hay, claro está, dos componentes muy importantes; una dirigencia deportiva, junto a un cuerpo técnico, que ha llevado con inteligencia, empeño y perseverancia nuestras aspiraciones y nos ha conducido a un puerto seguro, a otro «Mundial» y, el otro, el de los jugadores, que no han retaceado su participación y gracias a esto re valorizamos el «amor a la camiseta» y sé que la tienen bien puesta.
Les invito, no obstante, a que no olviden la fuerza que desde acá les enviamos los y las hinchas, aficionados y aficionadas, de todas las edades, de todo un país, pues somos los que desde estas orillas, desde esta «isla sin mar», sufriremos, gozaremos y alentaremos para que la mayor cantidad de goles esté en el arco adversario, por más respetable que este pueda parecer. Tengan presente que no hay rivales pequeños pero tampoco los hay imbatibles.
Permítanme, queridos jugadores, evocar en este momento al ídolo más grande que ha tenido nuestra historia deportiva futbolística. Me refiero, sin lugar a dudas, a Arsenio Erico – que hoy descansa en nuestra Patria -. De orígenes humildes, demostró como la habilidad, la técnica y ese amor a su terruño, pueden convertir a una persona en el máximo profeta del fútbol más allá de sus fronteras, en la admiración de multitudes, de propios y extraños. También, recordar a nuestro querido y estupendo ejemplo de la «garra guaraní», Salvador Cabañas. Él es una magnífica enseñanza de como la lucha, la voluntad y la fe ayudan a reponerse ante la más grande adversidad. Rescato sus testimonios de vida, por que sé que en cada uno de ustedes pervive esa llama de gloria, de superación, tanto como individuos y, más que nada, como un equipo, que representa a una nación.
Hoy, ya pisan otro continente. Ustedes, en alguna medida, han sido los bastiones y la ofensiva de una nueva generación que crece con frustraciones, pero también con una sed tremenda de mejores días. Inyecten a nuestros y nuestras compatriotas la dosis de energía que a ustedes les corresponde; lo mismo hacemos y haremos nosotros como personas elegidas por la voluntad popular. Nuestro país clama por redención, por recuperar con más fuerza su autoestima, de creer de nuevo que un país más honesto y con oportunidades para todos y todas es posible. Estamos en ese camino.
Confío, señores, plenamente que, como jugadores, harán honor a la roja, blanca y azul, que son los colores en los cuales basamos nuestras esperanzas; aquellos que invocan la justicia, la paz y la libertad. (sic)
¡PARAGUAYOS, A LA CANCHA, A TRIUNFAR!


Comentarios 0 en esta nota · 12.413 en el archivo
Los comentarios de este archivo son de sólo lectura — provienen de la migración del sitio original y no admiten nuevas respuestas.